Q bien es sentirse bien jaja, ya las nubes que apesumbraban que estaban sobre nuestras cabezas ya se despejaron y los rayos del sol alumbran nuestra cara, podemos ver estamos reflejadas en el agua, podemos ver nuestra figura que no es desparramada sino una silueta de lo que somos y queremos, porque si nosotros no nos queremos quien nos va a querer??

Nos damos cuenta de que el tiempo avanza aunque nuestra mente aun guarde recuerdos o se empeñe en algo que ya no está más y que no será.

 

El despertar es glorioso, encender el equipo de música y ponerlo a mucho volumen con una canción o emisora que nos guste, abrir las cortinas y la ventana para que los rayitos entren por ella y nos renueven con su energía, vemos como los colores del arco iris están reflejados en las paredes y el techo porque tenemos un cristal que lo hace posible. Recordé cuando fui a las cataratas de Iguazú y divise un arco iris tan cerca de las aguas y de mi, fue tan bello hasta le saqué una foto para recordar el momento, eso fue justo a mano izquierda del velo de novia (así se llama el lugar), Luis que era nuestro guía en ese entonces nos dijo que eleváramos al cielo nuestras manos para que entrara a nosotros energía del sol a nuestro cuerpo.